«No se puede beneficiar a los débiles perjudicando a los fuertes»

Del Derecho Administrativo he aprendido a ser incrédulo de lo que dicen las autoridades; como en cualquier controversia cada parte tratará de llevar agua a su molino.

Es cierto que una contingencia sanitaria de los niveles alcanzados en este 2020, no se encontraban contemplados por la mayoría de los empresarios y/o emprendedores en su plan de negocio, sin embargo dicha circunstancia no es motivo justificado para dejar de tomar decisiones con la cabeza fría o perder el sentido común y estratégico, como cualidades adquiridas.

Si consideramos depender de las opiniones de las autoridades, tendremos la mitad de la batalla perdida, más aún si estas resultan en pleonasmos de lo conocido; un claro ejemplo son las afirmaciones realizadas por el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud Hugo López-Gatell Ramírez y la Secretaria del Trabajo y Previsión Social Luisa María Alcalde, a través de un video publicado en redes sociales de las que podemos extraer:

  • La Declaratoria de Emergencia Sanitaria es por causa de fuerza mayor
  • Se busca confrontar la epidemia del Covid-19, para reducir la velocidad de contagio.
  • Las medidas implican la suspensión temporal de todas las actividades laborales en los sectores público, social y privado durante un mes.
  • Saben que la etapa será difícil para los comercios.
  • De acuerdo a la declaratoria de Emergencia Sanitaria:
    • No hay fundamento legal para separar a los trabajadores o para dejar de pagar salarios.
    • No es aplicable el criterio del pago, únicamente, del salario mínimo.
    • La obligación general es la de pagar el salario íntegro.
    • Pueden existir circunstancias que obliguen a llegar a acuerdos, teniendo como base que el salario es el sustento de los trabajadores y sus familias.

Declaraciones que, si no son analizadas a la luz de la lógica y por expertos en la materia, pudiesen considerarse como sentencias del cómo debe actuar todo empresario y/o emprendedor en estos momentos, dejando de lado las causas reales y consecuencias de la situación.

Esto lleva a considerar que ambos representantes, en abuso de sus facultades y de la investidura que ostentan, pretenden sembrar terror y cosechar con los brazos cruzados.

Pero, analicemos con sensatez la situación que enfrenta el empresario durante esta contingencia sanitaria a la luz de lo posible, para dar cumplimiento a sus obligaciones de pago con respecto a sus trabajadores, puesto que la toma de decisiones en este rubro será base para determinar la subsistencia o desaparición de tu empresa.

Entonces ¿Se le debe pagar el sueldo íntegro a un trabajador? o ante la suspensión de actividades laborales ¿Es posible pagar solo un salario mínimo durante el lapso de un mes a los trabajadores?

Para estar en posibilidad de responder a estas dos preguntas es necesario leer y sobre todo razonar con detenimiento lo señalado por la Ley Federal del Trabajo en su Capítulo VII Suspensión colectiva de las relaciones de trabajo del Título Séptimo Relaciones Colectivas de Trabajo, ya que establece las causas por las cuales resulta procedente suspender temporalmente las relaciones de trabajo.

“Artículo 427.- Son causas de suspensión temporal de las relaciones de trabajo en una empresa o establecimiento:

La fuerza mayor o el caso fortuito no imputable al patrón, o su incapacidad física o mental o su muerte, que produzca como consecuencia necesaria, inmediata y directa, la suspensión de los trabajos;

La falta de materia prima, no imputable al patrón;

III.    El exceso de producción con relación a sus condiciones económicas y a las circunstancias del mercado;

La incosteabilidad, de naturaleza temporal, notoria y manifiesta de la explotación;

La falta de fondos y la imposibilidad de obtenerlos para la prosecución normal de los trabajos, si se comprueba plenamente por el patrón; y

La falta de ministración por parte del Estado de las cantidades que se haya obligado a entregar a las empresas con las que hubiese contratado trabajos o servicios, siempre que aquéllas sean indispensables; y

VII.   La suspensión de labores o trabajos, que declare la autoridad sanitaria competente, en los casos de contingencia sanitaria.

De dicho precepto legal, y acorde a la situación actual ocasionada por el Covid-19, las fracciones I y VII, merecen atención singular, puesto que refieren como causa de suspensión de las relaciones laborales a un hecho inevitable por parte de los patrones (caso fortuito); señalando por demás que una pandemia esta fuera de las manos y voluntad del empresario.

Entonces, la pandemia Covid-19 resulta un caso fortuito no imputable al patrón, que bien puede adecuarse a la hipótesis referida en la fracción I del artículo 427 de la Ley Federal del Trabajo, sin embargo el legislador optó por conceder un supuesto particular a los casos fortuitos derivados de alguna contingencia sanitaria atendiendo a la peculiaridad de la situación.

Así la diferencia entre un caso fortuito como lo es una contingencia sanitaria versus la incapacidad física o mental, la muerte del patrón, algún terremoto, etc., atiende a la posibilidad de acudir frente a la autoridad laboral a solicitar la autorización de suspensión de las relaciones laborales; pero frente a una contingencia sanitaria donde es inevitable la suspensión de labores -no solo en el sector privado sino incluso en el sector público- por su propia naturaleza, sería imposible acudir ante la autoridad laboral puesto que se pondría en riesgo la salud de las personas.

Ante tal circunstancia, la fracción VII del artículo 427 de la Ley Federal de Trabajo establece dos condicionantes para la suspensión de las relaciones laborales sin necesidad de autorización por parte de las autoridades laborales, a decir a) la declaración de suspensión de labores o trabajos y b) que dicha declaratoria sea realizada por la autoridad sanitaria competente.

Ambas condicionantes fueron colmadas anteriormente, mediante acuerdos publicados en el Diario Oficial de la Federación, por lo que la procedencia de la suspensión de las relaciones laborales con base en una contingencia sanitaria, resulta aplicable y en consecuencia el pago de la indemnización a que hace referencia la fracción IV del artículo 429 de la Ley Federal del Trabajo, es decir el pago del salario mínimo general vigente por cada día que dure la suspensión sin exceder de un mes.

“Artículo 429.- En los casos señalados en el artículo 427, se observarán las normas siguientes:

Si se trata de la fracción I, el patrón o su representante, dará aviso de la suspensión a la Junta de Conciliación y Arbitraje, para que ésta, previo el procedimiento consignado en el artículo 892 y siguientes, la apruebe o desapruebe;

Si se trata de la fracción VII, el patrón no requerirá aprobación o autorización de la Junta de Conciliación y Arbitraje y estará obligado a pagar a sus trabajadores una indemnización equivalente a un día de salario mínimo general vigente, por cada día que dure la suspensión, sin que pueda exceder de un mes.”

Declaratoria de Contingencia o Emergencia Sanitaria ¿es relevante?

La realidad es que hacer un análisis respecto a la Declaratoria de Emergencia Sanitaria, hecha en días anteriores y su posible distinción con una Declaratoria de Contingencia Sanitaria, resulta completamente absurda e irrelevante, puesto que como ya lo hemos visto, la Ley Federal de Trabajo es clara en determinar cuándo se suspenden las relaciones labores por motivo de contingencia sanitaria y las condicionantes que deben suscitarse para la aplicación del pago de un salario mínimo general vigente por cada día que dure la suspensión.

Sin embargo, el presente artículo tiene como finalidad brindar información clara y auxiliar a aquellos empresarios, que no cuentan con asesores legales y/o que aun contando con ellos su análisis ha sido deficiente al apegarse, sin cuestionamiento alguno, a lo señalado por los representantes de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social y/o el Ejecutivo Federal; y que además se han visto afectados a causa de la epidemia del virus Covid-19, a efecto de que puedan hacer una toma de decisiones adecuada.

No debemos pasar por alto que el artíulo 42 BIS de la Ley Federal de Trabajo, establece que para el pago de un salario mínimo vigente durante todo el tiempo que dure la suspensión de labores sin exceder de un mes requiere de la emisión de una declaratoria de contingencia sanitaria, pero sólo en el supuesto en que dicho precepto resulte aplicable al caso concreto.

«Artículo 42 Bis. En los casos en que las autoridades competentes emitan una declaratoria de contingencia sanitaria, conforme a las disposiciones aplicables, que implique la suspensión de las labores, se estará a lo dispuesto por el artículo 429, fracción IV de esta Ley.»

En tal entendido, es necesario señalar que la hipótesis establecida en  el artículo 42 BIS de la de la Ley Federal de Trabajo, refiere a un supuesto completamente diverso al señalado en el artículo 427 fracción VII de la misma ley laboral, no obstante que ambos concluyan en la aplicación de la indemnización consistente en el pago de un salario mínimo general vigente por cada día que dure la suspensión.

Para esclarecer lo antes expuesto es pertinente conocer el significado de una “contingencia” y “emergencia”, para lo cual nos remitimos a lo señalado por la Real Academia Española, la cual establece:

CONCEPTO

CONTINGENCIA

EMERGENCIA

Del lat. contingentia.

 

1. f. Posibilidad de que algo suceda o no suceda.

 

2. f. Cosa que puede suceder o no suceder.

 

3. f. riesgo.

Der. del lat. emergens, -entis ‘emergente’.

 

1. f. Acción y efecto de emerger.

 

2. f. Suceso, accidente que sobreviene.

 

3. f. Situación de peligro o desastre que requiere una acción inmediata.

 

4. f. Guat., P. Rico, R. Dom. y Ven. urgencias (‖ sección de los hospitales).

 

5. f. Guat., P. Rico, R. Dom. y Ven. Atención médica que se recibe en la emergencia de un hospital.

 

6. f. P. Rico y R. Dom. freno de mano.

 

DE EMERGENCIA

 

1. locución adjetiva. Que se lleva a cabo o sirve para salir de una situación de apuro o peligro.

·         estado de emergencia

·         luces de emergencia

Con la luz brindada por las acepciones de cada palabra, se puede conocer que una contingencia refiere a la mera o simple posibilidad, futura, de que suceda algo. Por cuanto hace a la emergencia sus acepciones refieren a la realidad de que un hecho, presente, acontece o está sucediendo; teniendo como distinciones de cada supuesto:

  • La Declaratoria de Contingencia Sanitaria, tiene por objeto establecer medidas preventivas, para impedir daños a la salud, como en su caso lo pudo haber sido “el cierre de fronteras para evitar que la pandemia Covid-19, no entrase a territorio nacional u omitir vender insumos sanitarios cubre bocas- para posteriormente comprarlos», situación que no aconteció a pesar de su conocimiento desde finales del año 2019. Por lo que la Declaratoria de Contingencia Sanitaria debió ser emitida desde la fecha de conocimiento de la pandemia y hasta antes de la confirmación del primer caso de contagio en territorio nacional.
  • La Declaratoria de Emergencia Sanitaria, tiene por objeto establecer medidas reactivas para combatir los daños a la salud, presentes, como sucede con la suspensión de labores y/o actividades no esenciales, ya que al no existir una vacuna que combata directamente el virus Covid-19, se ataca a través del distanciamiento social solo para disminuir la curva de infección, hasta en tanto se encuentre el medicamento idóneo que elimine dicho virus. Por lo que la Declaratoria de Emergencia, debe ser emitida desde la fecha en que se tiene conocimiento del primer caso de contagio en territorio nacional y hasta en tanto se haya eliminado la causa del daño a la salud pública.

En tal línea de pensamiento el artículo 42 BIS de la Ley Federal de Trabajo, resulta inaplicable a la situación que actualmente se vive en el país, puesto que la etapa para la emisión de la Declaratoria de Contingencia Sanitaria fue superada al momento de decretarse el primer caso de contagio en el país; además de que la epidemia que estamos viviendo es un hecho real y presente -no así una posibilidad futura- que atenta contra la salud pública causada por el virus Covid-19.

Por consiguiente, era necesaria la emisión de la Declaratoria de Emergencia Sanitaria y sus medidas respectivas, lo cual se vincula directamente con la suspensión de actividades no esenciales y en consecuencia la suspensión de las relaciones laborales, como medidas de reacción para combatir la pandemia Covid-19; lo cual a su vez genera la procedencia de la indemnización consistente en el pago de un salario mínimo general vigente por cada día que dure la suspensión sin exceder de un mes, como lo establecen los artículos 427 fracción VII y 429 fracción IV de la Ley Federal de Trabajo.

¿Puedo despedir a los trabajadores, durante la Pandemia, sin responsabilidad alguna?

La respuesta inmediata es «sí», ya que la Ley Federal de Trabajo, no establece una prohibición para despedir a los trabajadores durante el lapso que dure la epidemia, pero esto no implica que se autorice a las empresas y/o patrones a despedir a los trabajadores por causa de la epidemia, circunstancias que son completamente distintas.

No debemos pasar por alto que la suspensión de labores a causa de la contingencia es un acontecimiento, fuera del alcance tanto de los patrones como trabajadores; por lo cual es incluso recomendable realizar acuerdos entre ambas partes; ya que concluida dicha situación; ambas partes serán indispensables para enfrentar la crisis económica que se avecina.

Como lo hemos visto en el presente artículo, establecer un plan de acción y prevención de riesgo para las empresas se requiere hilar fino, con asesores especializados, con el objeto de evitar contingencias innecesarias que resulten más costosas por un indebido análisis técnico de la situación.

El defender tus derechos no es malo ni ilegal, la subsistencia de tu negocio ayudará en un futuro a generar fuentes empleo, de las cuales dependerán personas o familias.

Si tienes dudas con la temática, no dudes en escribirnos a consultoria@perezreyes.com.mx, para brindarte asesoría integral; contamos con un grupo de especialistas enfocados a ofrecerte un abanico de opciones en favor de tu negocio.

vhpr

L.D. Victor Hugo Pérez Reyes.

Especialista en Derecho Fiscal.

Dejar una replica